Vertu, el teléfono móvil más caro del mundo: 36.000 euros
Ya casi nadie va por la vida sin un móvil. Desde el abuelo al chavalín de doce añitos pasando por todas las edades, profesiones y condiciones económicas, todos estamos enganchados al aparatejo. El otro día oí a una señora comentar, con evidente desaprobación por su parte, que hasta los emigrantes sin papeles tienen su móvil. (Seguramente les hace mucha más falta para organizarse en sus desesperados éxodos que a ella para quedar con sus amigas en la peluquería). Los hay de todo tipo, color y sosfisticación tecnológica. Con carcasas de diseño especial que ya empiezan a llevar el sello de las mejores firmas de moda. Hasta ahí, y teniendo en cuenta las leyes del mercado, bien, bueno, vale, de acuerdo.
Pero el ser humano, en su tontería sin medida, no podía detenerse en lo demasiado, tenía que ir más allá de lo excesivo, superar lo supérfluo, adelantar por la derecha al lujo inútil y llegar hasta el infinito y más allá de lo absurdo. Y ahí está, fabricado por una filial independiente de Nokia, el VERTU. Un móvil de escasísimas prestaciones y precio exorbitante. Fabricado en metales preciosos, diamantes, cerámica y piel. Desde su delegación de ventas más exitosa en el sureste asiático arrasan como un Tsumani en las clases más adineradas de Hong Kong, Indonesia y Singapur. La ola de beneficios de la marca, según a trascendido de fuentes anónimas vinculadas a la misma, se duplica cada seis meses. Un ritmo constante de creciemento directamente proporcional a la cantidad de individuos que mide su categoría personal en función de sus posesiones suntuarias.
Según Eric Lee, director de ventas en el Sur de Asia y Pacífico,: “Nuestros teléfonos son vistos como un icono de superación, nuestros clientes no buscan las últimas prestaciones tecnológicas, sino que compran una actitud, y esto es muy difícil de describir”. O Mrs.Lee tiene problemas con el idioma o es muy diplomático con sus clientes porque en mi opinión, que no puede ser más que humilde, como corresponde a quien jamás valorará un VERTU, describir esa "compra de actitud" es muy fácil: estulticia. Término muy completito que proviene del latín y engloba desde la tontería vanal a la más supina ignorancia de la que hace gala el necio. Y estulticia en la que siempre es capaz de superarse, claro.
El autor de uno de los artículos que consulté al respecto de este adminúculo, que se ha definido como el Rolls Royce de la telefonía, comentaba lo siguiente sobre el perfil socio-económico de sus compradores: "Con sede central en Londres, Vertu tiene oficinas en París, Nueva Cork, Singapur y Hong Kong, con una selecta lista de distribuidores en 20 países y territorios incluyendo Kuwait, Macau y los Emiratos Árabes Unidos, lugares donde los grandes gastos no son vistos como un crimen social". Perfecto y muy lógico. Un crimen social es llevar un Vertu en cuero rosa y que no te combine con el color de la laca de uñas. Hombre, ya.





lemur dijo
Cuidadín Bambú, cuidadín... que con este tipo de post te van a etiquetar de resentida social. Ya sabes, criticas todo esto porque no puedes acceder a ello, porque te sientes expulsado del paraíso del lujo, porque odias a los que vieven en un status inalcanzable para tí, porque has perdido el tren del pelotazo social, etc, etc y etc; bla, bla, bla y bla.
24 Agosto 2006 | 01:10 PM