GENTE QUE CUENTA: Hoy cuenta JORGE RIECHMANN
Consejos para extranjeros
Cuando leo ciertas declaraciones sobre política de inmigración no puedo evitar acordarme de estos versos del poeta Jorge Reichmann (Madrid, 1962):
Consejos para extranjeros
En la ciudad donde no puedas
decir la verdad,
decirla.
En la ciudad donde puedas
decir la verdad, trabajar
para convertirla en mentira.
Cuaderno de Berlín
Ayer lo busqué para copiar las palabras exactas y encontré otras que expresaban muy bien lo que yo siento antes las mencionadas ciertas declaraciones; Reichmann se refería a Nicaragua cuando escribió este libro pero el mensaje que me llegó es que los amos del mundo estrangulan a los países pobres y después tienen la poca vergüenza de recriminarles que respiran mal, lento y poco. Tenía unos ventisiete años cuando escribió este su segundo libro de poemas, había estudiado en Alemania, ya estaba “metido en política y ecología”, y guardaba derrotas en su "morral verde" mientras recorría “el lento, riguroso, solitario proceso de llegar a ser sujeto”. Os recomiendo muchos de sus poemas, y sobre todo, hoy, os recomiendo sus ensayos. En especial Gente que no quiere viajar a Marte.
Una vez compartí tren nocturno Barcelona-Madrid con este poeta y ensayista. Él no lo sabe pero le miré mucho aquella noche; habló y tomó algo en el wagon restaurante con alguien del grupo con el que yo viajaba. Yo le miraba desde cierta distancia y el traqueteo me impedía escuchar de qué conversaban. Era la primera vez que veía un poeta de carne y hueso. Al poco tiempo un amigo me regaló un libro de poemas de Riechmann, Cuaderno de Berlín, con una dedicatoria que auguraba futuro a nuestra amistad. Lo cierto es que hoy la dedicatoria hace este libro más valioso pero también más triste. Sin embargo de eso no tiene culpa Riechmann a quien, al paso del tiempo, he seguido leyendo. Eso a pesar de que yo leo muy poca poesía. Pero a Riechmann tengo la necesidad de leerle. Tal vez porque fue el primer poeta de carne y hueso que había visto. Tal vez porque, aún siendo personas inmersas en realidades muy diferentes, cuando habla del mundo en que vive sé, conozco, siento, constato que es el mismo en el que vivo yo. Un mundo que no ha cambiado tanto desde aquel 1992 cuando le ví en el tren, ni desde aquel 1989 cuando el publicó Cuaderno.
En ese libro habla de la muerte que sabe vivir en el cuerpo de los vivos, de las increíbles veces en las que un amor llena todos los lechos de un hombre, del vacío que el desamor ocupa a los pies del lecho, de ser extranjero, de ciudades medio partidas, de ser hombre, de ser mujer, bella mujer, caja de supermercado y de la verdad, de “las verdadedes con pedigrí/” que “son los más incómodos animales domésticos”.
No sé, hoy me pareció no mala idea que alguno de ustedes le lea y disfrute de su pensamiento intenso, aún si no se está de acuerdo con él, y vea de seguirle un poco la pista. Yo trato de no perdersela. Es un tipo bastante entero.





mote dijo
malos tiempos para la lírica.
no mires demasiado a un poeta.
¿ese no es un verde?
20 Noviembre 2006 | 09:43 PM