EDICIÓN LIMITADA. LA MIEL Y LA BOCA DEL ASNO
El capitalismo es un sistema perverso. Por una parte se basa en la ley de la libre competencia que propicia la producción ilimitada y la guerra de precios. Los objetos se fabrican cada vez a mayor velocidad, sólo que cada vez aumento al cantidad, disminuye el precio y, por supuesto, también la calidad. La democracia consiste en que yo puedo llevar una cazadora dorada como la de Madonna. Como la de Madonna, NO la de Madonna. La mía será de un tejido inferior, seguramente una mala imitación, y sobre todo la llevaré un par de temporadas después. Con toda probabilidad cuando el mismo diseñador que la puso de moda decida que las cazadoras ya no se llevan y son más chic los abrigos.
Y al tiempo que los consumidores nos ahogamos en un mar de superabundancia consumista, los líderes del gusto idean otro concepto totalmente opuesto: la exclusividad. Nace el consumidor VIP, el cliente diez, aquel que es elegido en función de su cuenta bancaria, su imagen o su status social para disfrutar de privilegios exclusivos. Showrooms privados, listas de espera para productos de edición limitada. A algunas tiendas sólo se accede con carnet de miembro, por invitación personal del dueño o por un buzz marketing selectivo. No importa que tengas la American Express; si tú no le gustas al diseñador de esas botas te quedas sin ellas por mucho que te chiflen.





Telmiguai dijo
¿Has leído "No Logo" (de Naomi Klein, ed. Paidós)? Lo recomiendo.
Y es que ya las "grandes marcas" no venden productos, ahora pretenden vender ¡ "conceptos"!. Anda y que les den, que se quede Madonna con su cazadora, que seguro que a ella le queda peor!
25 Noviembre 2006 | 12:08 AM