LA MEJOR MANERA DE NO DECIR LA VERDAD, HABLAR MUCHO
No tengo mucho que decir, ni poco. Si me esfuerzo podré escribir sobre cualquier tema hoy. Pero tal vez no deba. Leo otros blogs. Vida de otra gente. Algunos se sieten leídos aquí, en la blogosfera. Se sienten parte de una comunidad. La revista Life ha dedicado su portada a los internautas como colectivo, LAs malas lenguas dicen que por no publicar a Chavez en sus míticas portadas que era lo que tocaba. En fin. Viva el internauta.
He paseado por la ciudad. He visto dos casa de okupas. Una se llamaba La muerte. Me he asomado a la puerta abierta y he visto a un grup de gente reunidos; parecía una asamblea. Tal vez comentaran el último desalojo acontecido en esta ciudad. Ha sido muy mediático. A su pesar, imagino. No me han visto. Si hubieran mirado hacia el umbral de su casa okupada hubieran visto un problema de vivienda con patas. Es decir, a mi.
Ahora volveré a salir a la calle. No tengo más remedio ni ningunas ganas. Hace frío. Debo escribir a un amigo, debo hacer varias llamadas telefónicas. Lo haré sin muchas ganas, ni pocas.
Quisiera escribir algo poético en lo que reconocerme. Pero no lo haré. No sabré nunca si es por falta de ganas, por torpeza, por vagancia. Existen demasiadas cosas sobre las que escribir y yo me decido por no escribir sobre ninguna. El eterno tema del tema. Sin tema. Temática. Por temas. Retomar el tema.





lemur dijo
Tamos fatal ¿no?
Anda ya, anímate. Me gustaría provocarte con algo. Mira: la derecha chilena reclama un monumento a Pinochet ¿qué les dirías?
20 Diciembre 2006 | 10:23 AM