Este hombre con cara de espadachín es Tom DiCillo y es el responsable de Delirious, un film
de esos que a mi me dan mucha envidia porque le sirven al director para aclarar sus propias dudas y encima recibe dinero por hacerlo. DiCillo nos ha dado su opinión sobre el mundo del famoseo y el espectáculo que le fascina no tanto por el fenómeno en si como por el efecto que causa en quienes se acecan a él.
Entramos, por la puerta de atrás, en un mundo delirante y artificial de semi-dioses de la belleza y productos de éxito que, en el fondo, no son más que gente... gente corriente. Tan corriente como el paparazzi de poca monta que sobrevive a su propias miserias escudriñando las de los demás con la ayuda de un teleobjetivo.

El acierto de escoger a Steve Buscemi para interpretar a Les Galantine, el pícaro y resabiado reportero gráfico neyorkino, es incuestionable. Él soporta el setenta por ciento de la sustancia del film y lo hace como siempre con oficio y sensibilidad. Pero haber escogido como co-potragonista al joven actor, modelo y cantante Michael Pitt es otra canasta de tres puntos. Y no porque sea buen actor (aunque ha trabajado con Bertolucci y Gus Van Sant su mejor actuación seguro la tuvo hace tiempo delante de las cámaras de Armani) sino por su imagen de eterno bebé rubio sobrealimentado, estudiadamente desaliñado, inocente y sexy es el contrapunto perfecto para un Buscemi oscuro y grunge. Como una parodia del ángelote y el demonio que al final no resultan ser ni tan bobo ni tan perverso: un joven guaperas dispuesto a monatrse en la limousine de la fama pagando el precio y a un viejo fotógrafo traumatizado por su familia y sus fracasos profesionales.

Tom DiCillo ha declarado que para él Les Galantine, el perdedor que no deja de luchar, es el veradero héroe de la película; pero no sé porqué tengo al sensación de que eso no era lo que se proponía plantear en un principio. ¿Será que los paparazzi desalmados y los directores indie tienen su corazoncito?
7 comentarios
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Paparazzi? Corazoncito? Creo que no pertenecen al mismo campo semántico...
Bueno, dicho esto, Bambú, siento si esto te parece un marroncito 8o marronazo, pero te he elegido para continuar con este meme. No sabía lo que era, hasta ayer, pero hoy ya lo sé...
http://www.espacioblog.com/noiserfan/post/2007/06/01/un-meme-entr...
Saludos ;)
INteresante propuesta, la tengo en cuenta, caña de bambú!
Buen finde!!!!!1
decanela
Buscemi es sinónimo de calidad. Dicillo es más dudoso. No es una película que te aporte mucho cuando la repiensas. Demasiado evidente.
Ufff, ahora me quedo con la duda, ¿la veo o no? Mira que tengo pocas ocasiones para ir al cine...
Sí, es todo demasiado evidente pero creo que no se presta a engaño. En ningún momento se nos promete algo que no se nos da. Lo que ves es lo que hay pero lo que hay, difiero de Lemur, sí que da qué pensar.
Y, querida Mariliendre, vale la pena por Buscemi y por ver qué te parece el bellezón Pitt. ¿Morbo? ¿sensualidad? ¿Morboso aburrimiento?¿Sensualidad empalagosa? Je.
Un fotografo, un cámara o un plumilla del corazón suele ser -salvo excepciones- gente explotada, puteada, sin relación laboral con la empresa para la que trabajan y que deben cazar el titular o la foto que les piden desde arriba, al precio que sea, para llegar a fin de mes.
Los que no tienen corazón son sus jefes, mejor aún, los que fabrican la necesidad de estimular la curiosidad acerca de personajes que no juegan ni en nuestra liga, ni practican nuestro deporte, y encima que consumamos la mercancia que la sacía. Y es aes gente que hace mucho mucho dinerito, al igual que algunos inteligentes "famosos" de la "vida social"
Eso no quita que si me saliera la posibilidad de trabajar en ello, lo haria ¿Contradicción? Sí. Como la de cualquier trabajo asalariado, cuando se hace algo que ni nos va ni nos viene a cambio de un sueldo y de callar la boca.
Poz sí ifoughtthelaw: ahí está. ¿Somos lo que hacemos? Nooooooooooooo. Ojalá.
Y todos tenemos corazón, sólo hay que determinar a qué profundidad lo hemos enterrado o nos los han enterrado. Y si lo llevamos en la mano o está en alguna otra parte de nuestro cuerpo: por ejemplo en la mirada, en donde acaba la espalda, en el hipotálamo... Una de las tesis hipótesis de la peli es que los famosos son gente corriente, igual a cualquier hijo de vecino y no hay que menosvalorarse frente a ellos. Pero que no me menosvaloro tampoco sé si quiero ser igual (profesionalmente quiero decir)... Buff, a ver si tendré que volver a ver la peli pa'aclararme!!!!