Berto y Risto.Teleamores que matan

Se llama Berto Romero, es showman y le he cogido un cariño que vete tú a saber si se lo merece. Eeeeeh, espera, no, no te vayas a saber nada y sigue leyendo, por favor. Es que últimamente no sé que me pasa. Me quedo pilladísima con sus colaboraciones en el programa de Buenafuente y leo todo lo que escribe en su blog. Me parece que su verborrea ágil, florida e infinita, puesta al servicio de un sentido del humor negro, gamberrazo y personalísimo, es insólita en un hombre de su edad.

Ahora va y saca libro: Cero Estrellas. San Jordi, como siempre, nos empapela de libros mediáticos hasta el techo pero éste, según cuentan, no es oportunista sinó que lleva tiempo escribiéndolo a la limón con Xavi Tribó. Pues me lo creo. Y si lo han escrito en 24h mejor para ellos. Si es la mitad de bueno que sus monólogos apoquinaré la pasta gustosa y mente, las dos cosas.
Ahora que ya he cantado linea a favor de Berto sigo para bingo a favor de otro hombre que encontré en la tele (bueno, en otro sitio pero contar la verdad no me viene tan a huevo).Tampoco me han dolido los euracos empleados en adquirir el libro de Risto Mejide. Risto Mejide. Lo vuelvo a escribir por si a propios y extraños les extraña, no valga la redundancia que ya vale bastante el ejemplar, que yo lo haya hecho. Es que yo, a raíz de sus intervenciones como jurado de OT, había proclamado a los cuatro vientos que este señor era un borde insoportable y un previsible "manque" avispado vendedor de ciclomotores vistos a distancia, en cristiano: motos por la tele.

Pero eso no es intrínsecamente malo y proclamando esa obviedad no descubrí la sopa de ajo. Como tampoco el mismo Risto descubre nada con Pensamiento Negativo que es el título de su obra magna. Pensamiento negativo. Acierta mal y pensarás es un compendio de reflexiones breves y medianamente ingeniosas sobre el concepto de fracaso. Está razonablemente bien escrito y su consumo, a través de una lectura diagonal y ligera, no aburre ni hastía en demasía. Cinco o seis pensamientos son propios, una cincuentena son de otros pero están mejorados y el resto los ha pasado por el filtro de su cabeza, recién pelada, de publicista espabilado, descarado y avanzado.
Los colegas de la profesión, entre los que me cuento sin remedio y me descuento siempre que puedo, pensarán: "Bah, este libro lo podía haber escritor cualquiera". Mentiraaaaaaaaaa. Lo podía escribir él y lo debía escribir ahora que la ocasión la pintan calva (¿se habrá rapado por eso?). Y como puede ser de todo menos tonto, lo ha hecho. A mi, que estoy blandita y proclive a enamorarme de chicos jóvenes, me ha pasado como con Berto. Le he tomado cariño y aquí me tienes defendiéndolo no sé porqué de no sé quién. Me da un poco de penilla que vaya a decir lo que sabe todo de golpe y que no se deje nada pa' luego. Cosas como su paso efímero por Channel nº 4 son las que me lo hacen temer. Pero él sabrá, oyes, que le tengo cariño pero yo sólo le llevo diez años y él ya tiene madre.

Venga, ya he hecho bastante promoción gratuita de estos dos mediáticos, estos dos chicos subidos, cada uno a su manera y el Hacedor me libre de comparar que es cosa odiosa, en el "candelabro" de la sociedad del espectáculo. Pero esta es mi forma de agradecerles que me hagan sonreír a tal del abril de 2008. Uno por pallaso con gafas de pasta y el otro por... pallasete con gafas de sol, dicho sea con todo cariño.
pd: Ahora me apercibo de que haber puesto a estos dos juntos en un post es algo muy, muy, muy extraño siendo yo quien soy. Pero en fin...









mariliendre dijo
No conozco a Berto, le echaré un vistazo
Risto me parece producto de marketing, pasajero
14 Abril 2008 | 11:47 AM