No me pidas que te bese, porque te besaré.
Por fin pude ir a ver la peli. He vivido inmersa en muchas chungui-cosas que, además de hacermelo pasar mal, me robaban el tiempo para ir a disfrutar chachi-cosas como No me pidas que te bese porque te besaré. Buena, buena, buena... una sonrisa en la boca desde el primer frame. ¿Le encontré defectos? Por supuesto, bien sabemos que... nadie/da es perfecto ;) Me mojo y digo uno que, en realidad, es un piropo: a veces la peli se demora demasiado en los aciertos, prolonga, creo, más allá de lo necesario los hallazgos afortunados. Psse, sí, creo que ese sería mi principal crítica. Pero eso queda medio borrado por la luminosidad de toda de película. Todito desprende luz, la piscina, las casas, el césped, los primeros planos de los personajes, hasta la noche... y las miradas de Eloy Azorín. Bien, voy a ir cortando el rollito y a felicitar sinceramente a Albert Espinosa y su equipo por este trabajo. Si además he de decir algo de la escenas de baile de Golan y su "gemelo", pues, no me pidáis que lo diga porque aún estoy sin palabras.






david mng dijo
hola!
presento un relato a concurso, esta en mi blog, y necesito tu voto...pasate y si te gusta, ya sabes
1 saludo!
27 Noviembre 2008 | 09:56