Solamente, gracias, Rubianes.

Hoy a la entrada del Teatro Capitol en Las Ramblas de Barcelona ramos de flores y un cartel escrito a mano: "Esta era su casa". Todos los escenarios eran tu casa, todos los teatros. Ese es el derecho de los actores, el privilegio de los grandes cómicos. Gracias por las horas y horas de incansable labor teatral. Por la Antaviana de Dagoll Dagom y el Ubú de Els Joglars, por Pay-Pay, por Ño, por Sssscum!, por Solamente Rubianes, por un Makinavaja único, por Lorca eran todos, por La sonrisa etíope. Por todas y por todo.
José Rubianes Alegret, no sé si has pasado a mejor vida porque los que te conocimos sabemos bien que pocos han vivido con tanta intensidad y pasión la suya. No descanses en paz o descansa, haz lo que quieras porque te lo has ganado. Pero la paz de los muertos, esa paz pastoril y celestial, esa sí que no te la deseo. Esa de los borregos y los santurrones, esa con la que nos quieren comprar y domesticar, esa a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando del campanario. Dicho sea con todos mis respetos a todos los que no entendieron tu cabreo de hombre libre y que tendrían que presentarte los suyos en esta hora de la verdad, la de tu adiós.









Monica Rafecas dijo
Hoy se nos ha ido una gran persona y un gran actor que nos ha hecho pasar muy buenos ratos, aunque algunos no lo llegaran a comprender.
En Catalunya se le quiere mucho porque siempre ha sido un gran catalán, nacido en Galicia.
Un fuerte abrazo Pepe, allí donde estés.
1 Marzo 2009 | 02:34 PM